10.10.07

TEMBLA CHICHONN

Von Wernich ya esta adentro... y vos sos el que sigue. Aunque te ocultes tras los claustros e investiduras, aunque trates de justificar lo injustificable y hables como el nombrado de "paz", de "hermanos", de tantas palabras vacías, porque a las palabras las llena uno con las acciones. Asi que, tenes los días, las horas contadas... todo de onda, no? Ja
Alguien escucho lo que este Von decía? Es totalmente increíble !!!

3 comentarios:

Ale Rossi dijo...

Me pregunto: ¿Cuánta verdad somos capaces de tolerar?

Ale Rossi dijo...

Dos posiciones en conflicto y dos verdades a medias.
Yo represor, yo montonero, yo derecho, yo zurdo, cada uno sosteniendo que su verdad es la verdad, la única, la incuestionable, la que no se discute y la única ausente es la verdad.
El que estuvo en el en el momento equivocado, tomó una decisión errada, se comprometió con una causa injusta, debe atenerse a las consecuencias de sus decisiones. Pagar las consecuencias sometiéndose a la justicia de los hombres.
Por otro lado, pienso que es importante tomar posición, (equivocada o no, el tiempo o los poderes de turno dirán).
La quietud es inexistencia, puedo y debo atreverme al error, con la tranquilidad que da saber que solo Dios, mi Dios, es quien me juzga.

Negro Ramos dijo...

NUNCA ES TRISTE LA VERDAD... LO QUE NO TIENE ES REMEDIO... JE

Mas alla de tus considerandos, y quizas lo que viviste de esa época (cuando salimos del cole ya se terminaba todo), me toco vivir algunas cosas por lo que iba a la universidad (por el violin) y porque cuando sali, conoci mucha gente, de la vereda de enfrente, inclusive a la Carloto. Entre ellos algunos que se "salvaron" y contaron "su" verdad. Mas alla de las verdades (que desde del "posmo" dejaron de existir...) creo que algunos hechos deben ser juzgados, y este "siervo de dios" es un ejemplo de persona "juzgable".
Quizas esto valga (como los hay) muchos blogs sobre el tema y exceda este espacio. Pero me parecio un buen tema o disparador para este blog que esta para la lagrima, muy melanco, muy de novela... ja. Un gran abrazo.