
El Sergio Romero, se sentaba delante mío. Se enojaba muchísimo conmigo, muy a menudo. La situación se presentaba cuando yo buscaba mas comodidad en esos pequeños bancos y levantaba los pies pisándole sin misericordia sus pertenencias.
Hasta que un día estalló y me gritó delante de todos que yo le pisaba el pullover y ¡Era un pullover bueno! Quedó así nombrado "el chico de los pulloveres buenos", en realidad no fue mi intención, habíamos crecido y los bancos eran pequeños. ¡Sergio, te pido perdón!
Me gustaría saber que fue de la vida de Sergio y si alguien sabe como contactarlo estaría buenísimo.
Foto aportada por el (ex) Flaco Poretti
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